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Reflexiones- EnBilbaoFactoryPartyIncumple

 

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En estos días ando en una reflexión personal de este momento tras una petición de apoyo  ¿futuras generaciones estudiarán lo que el coronavirus se llevó?

Quizás a muchos os parezca una frivolidad este post frente a la gran consecuencia que es la muerte para muchas personas que contraen este maléfico virus, pero lo que el coronavirus se llevó son las relaciones, los apoyos, las implicaciones, los contactos, las empatías, ... nos estamos quedando agazapados en nuestras cuevas, al amparo de la protección que da el aislamiento y el no contacto.

No es solo el contacto físico lo que vamos perdiendo (que también es necesario porque somos una especie social y en general no somos lobos solitarios), sino también el contacto humano entre los cercanos, los de al lado, ese pequeño círculo que es lo que está a nuestro alcance. 

A nivel general planetario tenemos unas carencias en solidaridad, compartir y ayudar bastante importantes y esta globalización no sé yo si está ayudando o entorpeciendo el proceso de maduración humana como especie dominante inteligente de este planeta (destruimos recursos naturales para consumir sin repartir y lo que nos sobra lo tiramos creando grandes vertederos que nos van comiendo; esto no sé yo si es muy inteligente).

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A nivel de nuestro círculo de conocidos, vecinos, allegados, amigos o familia las cosas están cambiando; nos vamos recluyendo en nuestra burbuja y aunque existen medios de comunicación impensables hace unos años (y no tantos), con esta situación del coronavirus el contacto se está perdiendo y con ello la comunicación, los afectos, las solidaridades, los apoyos y el compartir.

Escuchamos o leemos en los medios de comunicación prácticamente todo coronavirus, y parece como que es resto importa menos (¡ha conseguido desbancar al futbol!). Las conversaciones con los vecinos o conocidos suelen ser en torno al coronavirus, uso de mascarillas, confinamientos, toques de queda, .... Con la familia parecido lo tenemos y con la familia nuestra de casa hablamos de lo que hemos hablado con otros familiares, amigos o vecinos. 

Total, que estamos con sobredosis social de coronavirus y con síndrome de abstinencia de buenas conversaciones, implicaciones personales y empatías.

Como en todas las épocas ahora también hay buena y mala gente; antes se asaltaban poblados, se conquistaban tierras, se esclavizaba personas, ...ahora también. Antes se engañaba, se robaba o estafaba y no cabe duda que ahora también en este río revuelto donde "los pescadores" tienen ganancias.

A mí me han pescado en varias ocasiones, pero en esta última con Factory Party Bilbao, he podido comprobar que algo fácil de hacer como es escribir una reseña en apoyo de una situación, parece que nos cuesta. ¿Cómo vamos a movilizarnos por causas que conlleven un mayor esfuerzo?

Como he aprendido en el curso de marketing y reputación online, si no se tienen datos y se analizan, es difícil hacer un buen trabajo de social media, así que me he liado a recoger datos y me quedo con uno:

Por WhatsApp he pedido una reseña para ver si Factory Party Bilbao cambiaba de opinión y cumplía conmigo y de 114 personas que me conocen personalmente, que me tienen afecto y muchas me consideran amiga, han pasado a la acción 37.

En una acción que no lleva mucho tiempo y que tiene 0 coste un 32’45% de respuesta entre personas que me conocen personalmente y una parte que es familia. He tenido un 32’45% de solidaridad y empatía.

Con los que no me conocen ¿habrá una respuesta mayor? No lo sé, pero tengo ganas de averiguarlo y con ello comprobar si en esta situación de falta de contacto personal con la gente allegada vamos perdiéndonos.

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El coronavirus no nos va a hacer mejores ni más solidarios, es más, creo que se está llevando las relaciones, incluso de barrio por el miedo. No están/estamos aislando de nuestra familia, amigos, vecinos, ... de esta manera los afectos se van perdiendo y en ese irse se llevan la solidaridad y la empatía.

Es pena ver mucha gente con negocios que se están quedando sin nada, pena saber que hay gente capaz de abusar de las circunstancias y robar o estafar; es una realidad saber que 32’45% responde a un llamamiento solidario de un allegado, algo que me ha generado estos días reflexiones.

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